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sábado, 20 de junio de 2009

"F" DE FRAUDE


Esta obra dirigida e interpretada por el gran Orson Welles (1915-1985) en 1974, no es ni un documental ni una obra de ficción, sino ambas. Durante, aproximadamente, una hora y media, un Welles caracterizado de ilusionista nos plantea un juego entre lo real y lo ficticio de la creación artística. Partiendo de la advertencia del prólogo de la cinta en la que Welles nos informa de que “lo que acontece en la hora siguiente del film es pura realidad”, el juego se nos muestra mediante un auténtico collage de imágenes dividido en dos actos:
El primero versa sobre dos de los más famosos falsificadores de la pasada centuria: el pintor Elmyr d´Hory y el escritor Clifford Irving, quien además de ser biógrafo del primero se hizo famoso por su falsa biografía del excéntrico multimillonario estadounidense Howard Hughes. Además, Welles, se incluye como parte del fraude recordando su adaptación de la obra de H.G. Welles “La Guerra de los Mundos”, retransmisión radiofónica que sembró el pánico en Nueva Jersey donde -según la retransmisión radiofónica- se estaba produciendo un ataque extraterrestre.
A continuación, Welles narra la historia de la seducción de Picasso por Oja Kodar. La cual, y a cambio de sus favores y de posar desnuda, consigue del pintor veintidós obras que constituyen un nuevo período del artista. Sin embargo, todos los cuadros fueron destruidos por el anciano abuelo de Oja, quien realiza falsificaciones de las mismas para ser vendidas como auténticas. Con este segundo acto, o más bien epílogo, se despide el prestidigitador Welles informando de que el tiempo de lo real había concluido antes de la historia picassiana.

Sobre la historia de Irving y Hughes se estrenó en 2007 la película “The Hoax”, que se tradujo en España como “La gran estafa”, interpretada por Richard Gere y Alfred Molina entre otros, la cual os recomiendo.
De la obra de Welles os traigo el epílogo picassiano, en inglés subtitulado, que he encontrado en you tube, y el siguiente enlace de Pirate Bay por si queréis descargaros la película (en inglés).
http://thepiratebay.org/torrent/4085233/F_For_Fake_Orson_Wells_(1972)







Sobre la historia del falsificador Elmyr d´Hory (1906-1976), quien, por cierto, vivió desde 1960 hasta su muerte en Ibiza después de vender más de 1000 obras falsas, os traigo un interesante reportaje de "El Mundo":


sábado, 14 de marzo de 2009

EL HOMBRE QUE HACÍA "VERMEERS"


El pintor holandés Han Van Meegeren (1889-1947) ha pasado a la historia de la pintura no tanto por sus obras sino por sus ingeniosas falsificaciones, sobre todo de su compatriota Vermeer de Delft (1632-1675). Todo se descubrió poco antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial, cuando, en mayo de 1945, los aliados entran en una mina de sal en Austria para descubrir, junto a más de seis mil obras de arte saqueadas por el Mariscal nazi Hermann Göring, un cuadro de Vermeer inédito: "Cristo y la adúltera". La particularidad del lienzo era que, del pintor de Delft, no abundan las obras de temática religiosa, es más, simplemente sus obras son muy escasas: 34 reconocidas actualmente, de las cuales menos de la mitad están firmadas y sólo dos con fecha. Así que, la aparición de un nuevo "Vermeer" atrajo curiosidad y mucha expectación. Y, al estar en poder de semejante individuo, además, una considerable dosis de indignación por el expolio de semejante tesoro del patrimonio nacional de los Países Bajos.

El "vermeer" del Mariscal Göring

La investigación sobre la procedencia del cuadro de Vermeer, llevó a los aliados hasta el banquero y marchante de arte de los nazis Alois Miedl quien, tres años antes, había adquirido el lienzo al pintor Han Van Meegeren, el cual fue arrestado y acusado de colaboracionista y de expoliar el patrimonio cultural holandés. Ante el oscuro futuro que se le planteaba, Van Meegeren confesó haber vendido a los nazis, en realidad, una obra suya: una falsificación de Vermeer. En el juicio de finales de 1945, y para demostrar su "inocencia", Van Meegeren pintó ante el tribunal su último "vermeer": "Cristo entre los doctores". Aunque fue liberado a principios del año siguiente, en 1947 se le condena a un año de prisión por falsificación y fraude, pena que no llega a cumplir, ya que fallece a finales de ese mismo año por un ataque cardíaco.


Van Meegeren, pintando ante el tribunal

Pero, un "Vermeer" no se falsifica de cualquier forma. Para que la pintura "sea" y no "parezca", no sólo hay que imitar el estilo del pintor sino hay que tener en cuenta otros aspectos que no pasarán por alto los especialistas. Para empezar, la tela debe ser de la época, en el caso de nuestro falsificador, nada menos que del siglo XVII. Hasta el s.XIX no se comienzan a tejer telas mediante un proceso industrial que hace que la trama y urdimbre sea homogénea. Así, tendríamos que adquirir un lienzo de esa época, eliminar la pintura y preparar la tela con una imprimación empleando siempre los materiales del siglo XVII. Hasta aquí, la cosa no es demasiado complicada ni excesivamente cara, teniendo en cuenta el beneficio. Sin embargo, la adquisición de los pigmentos para realizar los colores es otro asunto. Actualmente, la mayoría de pigmentos empleados son de origen químico, un adelanto con el que no contaba Vermeer. La obtención de pigmentos como el blanco de plomo o el lapislázuli es particularmente complicada, sobre todo la de éste último ya que es una piedra preciosa originaria de las montañas de Afganistán. Una vez conseguidos los materiales (pinceles del mismo pelo del empleado por Vermeer incluidos) y finalizada la obra con su correspondiente protección de barniz del siglo en cuestión, hay que envejecerla convenientemente. Para ello, Van Meegeren, endurecía sus lienzos horneándolos hasta 120º para, una vez pasados por un rodillo, conseguir el craquelado que el tiempo provoca en el óleo. Finalmente -y para imitar el oscurecimiento que provoca la oxidación del aceite- lavaba las pinturas con tinta china. Pero, el uso de ciertos productos químicos que empleó para asegurar la antiguedad, le delató para su ingrata fortuna.


Una historia tan interesante no ha pasado sin su interpretación cinematográfica. Os traigo dos vídeos de la película "Incógnito" de 1997, donde se le encarga una obra de Rembrandt a un falsificador estadounidense. El primer vídeo recoge cómo realiza la falsificación y, en el segundo se dramatiza el juicio de Van Meegeren si bien, como un final distinto. Éstos dos vídeos son lo mejor de la película, ya que, y entre otras cosas, para dar más credibilidad a la falsificación, el "rembrandt" es descubierto en una granja española, donde sus pobrecitos habitantes acceden de buen grado a las maquinaciones de los estafadores para poder "comer caliente" ese día (si podéis ver la cinta, fijaros en una escena del final, donde el protagonista envía una carta a la granja; ved bien el texto del sobre :P ). Además, y para arreglar la visión sobre los especialistas hispanos, la falsificación de Rembrandt (que tampoco se han esmerado mucho que digamos) termina colgada de las paredes del ¡Museo del Prado!, "¡casi ná!".


http://www.youtube.com/watch?v=z6RlIDEgamk



http://www.youtube.com/watch?v=pdztPlvND8A

UNA TRÁGICA PÉRDIDA

  Fue la imagen insignia del aula de plástica del IES Doñana de Almonte (Huelva). Con unas medidas de 2,2 x 1,8 metros dio la bienvenida a c...