
http://www.youtube.com/watch?v=Kg-6TYWFRhA
Más sobre el "Hombre río":
http://www.20minutos.es/noticia/113045/0/hombre/rio/guadalquivir/

http://www.youtube.com/watch?v=Kg-6TYWFRhA
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Según el historiador andalusí Ibn Bassam (fallecido en 1147), alrededor del año 1060 el rey sevillano al-Mutadid recibe una carta de Suqut de Sabta informándole que los almorávides habían instalado un campamento en la "rahba de Marrakech". Aunque la corte sevillana intenta quitarle importancia al avance de los "hombres velados", al-Mutadid conocía la profecía por la cual su linaje desaparecería bajo una oleada de tribus africanas y ordenó al gobernador de Algeciras fortificar Gibraltar... el avance de los almorávides fue imparable a pesar de mediar el mar y el desierto. Antes de finalizar la década, el campamento de los "hombres velados" se había convertido en una ciudad que estaría íntimamente ligada a Sevilla y, como he tenido la suerte de comprobar, todavía continúa bastante más unida de lo que me podía esperar.El historiador Hamid Triki en "Marrakech: retrato histórico de una metrópolis medieval. Siglos XI-XII" (dentro del libro "La Arquitectura del Islam Occidental") además de ofrecer otras hipótesis y siguiendo la transcripción del príncipe zirí granadino Abd Allah ibn Bulugin, traduce el significado del nombre de la ciudad roja en la encrucijada del Atlas, del Sáhara y del Anti Altlas como: "el lugar que está bajo la protección de Akus". Sea como fuere, el nombre de la zona que adopta la ciudad es anterior a la llegada del emir almorávide que funda la futura capital almohade en el continente africano, rango que compartirá con su hermana andalusí: Sevilla.
Parto de esta pequeña reseña histórica porque, en mi opinión, las dos capitales almohades conservan más similitudes que diferencias. Paseando por su medina, visitando sus monumentos y palacios, hablando con sus hospitalitarios y amables ciudadanos más de una vez he creído estar de turista en mi propia ciudad. Marrakech es una cápsula del tiempo, conserva sus murallas, su laberíntica medina y sus antiguos monumentos que nos ofrecen una posibilidad de recrear el aspecto de la ciudad hispalense en la época del imperio almohade. El color rosado de su famosa Koutoubia impregna todos los edificios de la ciudad ya sean históricos o de nueva planta, incluso los bloques de viviendas y hoteles de los modernos barrios de Hivernage y Gueliz.
Un patio del Palacio Bahia (s. XIX)
Tal y como esperaba, el alminar de la Koutoubia (la mezquita de los libreros) tiene la belleza de su hermana sevillana y, al igual que la Giralda, es bien visible desde casi toda la ciudad. El entramado urbano marrakusí me recuerda al de la capital andaluza: los grandes jardines de la Menara serían la Buharya sevillana, de tal forma que desde los dos jardines se divisan sus respectivos alminares. Cerca de las torres se encuentran los respectivos palacios reales que hoy en día utilizan las dinastías reinantes en España y Marruecos. Las calles del barrio de Santa Cruz de Sevilla son idénticas a las que visitamos de camino al Museo dar Si Said.
Marrakech es una ciudad de grandes contrastes para todos los sentidos. Posee una luz andaluza, al igual que sus elevadas temperaturas; multitud de olores a especias, cuero, aceite, frituras, carne asada... Una rica gastronomía de la que pudimos dar buena cuenta, si tenéis la posibilidad de visitarla nunca despreciéis el maravilloso té de menta. El sonido de las flautas encantadoras de serpientes y las darbukas se mezclan con las llamadas a la oración en la famosa Plaza de Jamaa el Fna, auténtico corazón de la ciudad que nos introduce en un zoco donde se pueden adquirir desde alfombras hasta especias pasando por todos los "souvenirs" propios de la ciudad.
Pero, Marrakech es, además, una urbe moderna con buenas infraestructuras como su espacioso aeropuerto, su bonita estación de trenes, un magnífico teatro real... Es cierto que no todo es oropel y boato, existen barrios pobres en las afueras de la ciudad. Pudimos verlos de ida al Palmeral. Existen grandes mansiones rodeadas de pobreza... por nuestra parte, y antes de recurrir a los tópicos que tienen muchos españoles del país vecino, estaría bien recordar barriadas sevillanas como las 3000 viviendas, el Vacie o, incluso, La Cañada madrileña. Los constrastes entre pobreza y riqueza de Marrakech no son mayores de los de la Sevilla de los años setenta. Cuando volvía de regreso a Sevilla (el avión nos dejaba en Madrid y retornamos en el Ave) ví un cartel en la estación de Córdoba, donde hicimos una parada: "Andalucía mira hacia Europa"... a ver cuando miramos y vemos a Marruecos, con el que compartimos tanta historia en común. No será la última entrada dedicada a la ciudad roja, a la que espero volver en cuanto pueda.
El alminar fue construido entre 1184 y 1198 por orden del califa Yusuf I y concluido por su hijo y sucesor Al-Mansur. Cuando, en 1248, el rey castellano Fernando III conquista la ciudad, el alminar almohade se convierte en campanario y la gran aljama en Catedral. Sin embargo, al contrario que ocurrió en Córdoba y al igual que en Granada, la mezquita no subsistió aunque aún pueden contemplarse su patio de abluciones y su puerta principal (actuales Patio de los Naranjos y Puerta del Perdón). En su lugar se construyó el edificio gótico más grande del mundo y, después de S. Pedro del Vaticano y S. Pablo de Londres, el tercer templo de la Cristiandad. Entre 1557 y 1568, el arquitecto cordobés Hernán Ruiz II constuirá el bellísimo campanario que conforma no sólo la imagen más universal de Sevilla, sino una simbiosis perfecta entre dos culturas que (junto a la hebrea) se toleraron y se respetaron, si bien no de una forma tan idealizada como se cree, durante más de siete siglos. Debo puntualizar que ése no era el propósito ni del Cabildo (que quiere "convertir" el antiguo alminar con un programa contrarreformista) ni del arquitecto; no hay más que recordar que, en la primera década del s.XVI se decretó la expulsión de los moriscos. Es, más bien, una apreciación propia a la vista de un edificio que cualquier sevillano os dirá que "parece estar hecho todo de una vez".
Los tres estados principales de la Giralda. Hipótesis de Alejandro Guichot, 1910. A la izquierda el alminar almohade, en el centro el estado actual y, a la derecha, la torre mudéjar anterior a las obras del s. XVI.
Alminar de la mezquita de la Kutubiyya o Koutoubia
La torre Hassan

http://www.youtube.com/watch?v=RDlqfjXwyLg
http://www.youtube.com/watch?v=tAqrVPJYqhQ
Página oficial de Ken Robinson:
http://www.sirkenrobinson.com/index2.php?height=800&width=1280
Artículos sobre sus conferencias:
http://www.euskadinnova.net/home.aspx?tabid=245&idNoticia=4893
Desde que nuestras dos hijas, Ángela y Rocío, son un poco más mayores (cumplirán 5 años en enero); Charo -mi esposa- y el que escribe pueden permitirse algún viajito que otro con ellas. Recuerdo con mucho cariño, hace tan sólo un par de años, nuestras primeras vacaciones: parecíamos José Luis López Vázquez y Gracita Morales en un 600 cargado hasta los topes de maletas, bolsas... En este caso, viajábamos los cuatro en un Ford Fiesta cargados con los pañales, miles de mudas, un enorme carrito de dos plazas, algo de ropa para los papás y poco más... solo para un fin de semana en Fuengirola. El pasado verano estuvimos en Motril, coincidiendo con la boda de mis cuñados y acabamos de volver de Roquetas de Mar, un tranquilo y familiar destino estival en Almería.
Entrada de la Cueva de los Letreros
El brujo o hechicero 





La dirección del blog:
El Jarrón de las Gacelas es una monumental obra cerámica vidriada en blanco, azul y dorado de 134 cm de altura y un diámetro máximo en su "panza" de 70 cm, sorprendiendo los escasos 14 cm de su base lo que -según varios autores- nos revela que tendría algún tipo de soporte para garantizar su estabilidad. Además, según Purificación Marinetto, guarda un sistema de proporciones casi perfecto dentro de la raiz cuadrada de cuatro que, sumado al movimiento convexo-cóncavo y a la fantástica ejecución de su ornamentación (como refiere el profesor Fernández-Puertas) hacen de este jarrón no sólo una obra de arte capital dentro de la historia del sultanato granadino, sino de toda la cerámica mediterránea e islámica.
Estado actual del Jarrón de las Gacelas
Detalle con las gacelas
Como suele ocurrir, una obra tan interesante no está exenta ni de historia ni de leyendas. Una historia que le ha hecho perder una de sus asas y que se encuentre partido por la mitad, además de perder parte de la cubierta de esmalte. La función de la pieza es ornamental y parece que, posiblemente, estuviera destinado al interior de una qubba (estancia cúbica o prismática cubierta con una cúpula o armadura poliédrica; en la Alhambra las más famosas son el Salón de Comares o de Embajadores, la Sala de las Dos Hermanas y la Sala de los Abencerrajes). A mediados del s.XVII se tiene la primera noticia de su ubicación en el Jardín de los Adarves donde permanecerá hasta la segunda mitad de la siguiente centuria junto al tristemente perdido Jarrón de la Banda (bajo estas líneas) y los restos de un tercer jarrón. De su estancia a la intemperie nos queda constancia en la pérdida de parte del vidriado y, posiblemente, en el asa desaparecida. Aunque el traslado era necesario para su conservación, los dos jarrones no poseían ninguna protección adicional en su nueva ubicación en la Torre de Comares, lo que motivó un informe firmado por Manuel Gómez-Moreno en enero de 1792, en el cual informa de la rotura de uno de los dos jarrones: "hallo que que avian quebrado la jarra situada en la rinconada a mano derecha de tal forma que no tenía composición, cuyo hecho informó un sargento inbalido de la guardia que estava en la entrada de la dicha real casa, lo havia executado un muchacho que se havia subido a lo alto de dicha jarra y esta y el muchacho havian caido al suelo quedando hecha tiestos la citada jarra".Hasta finales del s.XIX, donde se tiene constancia de su presencia en varias dependencias del Palacio de los Leones hasta que pasa -ya en el s.XX- al su actual emplazamiento en el Museo de la Alhambra, el Jarrón de las Gacelas permanecerá guardado a "cal y canto" dentro de una estancia del Patio de los Arrayanes sin posibilidad de acceder a verlo tal y como indican Richard Ford y Théophile Gautier (según Purificación Marinetto). Gracias a los dibujos que Diego Sánchez Sarabia realizara en el s.XVIII podemos reconstruir los dos grandes jarrones nazaríes y gracias al Romanticismo y a los viajes de los mencionados Richard Ford, Irving y Gautier además de las obras de Jules Goury, Owen Jones y Girault de Prangey entre otros, la imagen y la fama de la Alhambra se difunde por toda Europa cimentando la imagen mágica del monumento y empezando a poner en valor unos edificios que, en el s.XIX, estaban en un estado de conservación más que preocupante.
Actual emplazamiento del Jarrón de las Gacelas en el Museo de la Alhambra

El escritorio antropomórfico, 1936.
No es de extrañar que la admiración de Dalí por el trabajo de Freud se plasmara en su propia obra, así -sobre los personajes con cajones- afirmaba que eran "una especie de alegorías destinadas a ilustrar una cierta benevolencia, a aspirar los innumerables perfumes narcisistas que emanan de cada uno de nuestros cajones". "La única diferencia entre la Grecia inmortal y nuestra época contemporánea es Sigmund Freud, quien descubrió que el cuerpo humano, puramente platónico en la época de los griegos, está hoy lleno de cajones secretos que sólo el psicoanálisis está en condiciones de abrir". Es decir, para Dalí, estos personajes eran unas representaciones de nuestra voluntad de saber quiénes somos.


Los gansos del claustro de la Catedral de Barcelona.
Torre Galatea y el Teatro-Museo de Dalí en Figueres.
Para finalizar la entrada dos vídeos de you tube del genial pintor y mejor dibujante D. Salvador Dalí i Domenech, marqués de Dalí de Púbol:
Fue la imagen insignia del aula de plástica del IES Doñana de Almonte (Huelva). Con unas medidas de 2,2 x 1,8 metros dio la bienvenida a c...