sábado, 10 de octubre de 2009

LA CÁMARA LÚCIDA DE KEPLER

El matemático y astrónomo Johannes Kepler (1571-1630) es famoso, principalmente, por sus tres leyes que describen el movimiento de los planetas (publicadas en 1609 en su obra "Astronomia Nova"). Menos conocidas son sus aportaciones a la óptica, investigaciones de las que -por cierto- me beneficio personalmente como miope que soy: fue el primer científico en describir el diseño de las lentes para miopía e hipermetropía. También fue el primero en explicar el uso de ambos ojos en la percepción de la profundidad o que las mareas son causadas por la Luna, además de ser quien emplea por primera vez el término "satélite" entre otras muchas cosas.



Pero, no es mi intención adentrarme en el mundo matemático del, según Carl Sagan, "último astrólogo científico y primer astrofísico" de la historia. Lo que me ha llevado a escribir éstas líneas es la aportación a la disciplina del dibujo del científico alemán. En 1611 Kepler publica "Dióptrice", donde hace una descripción exacta de la "cámara lúcida". La cámara lúcida es un instrumento o máquina para dibujar "y consiste, fundamentalmente, en la utilización de un prisma de vidrio con reflexión total, de forma que la imagen aparece reflejada sobre un papel en donde el dibujante puede recorrer con un lápiz los contornos y las líneas de las figuras". "El fundamento de la cámara es elemental: suponiendo un vidrio plano inclinado a 45º sobre el papel situado en una mesa en posición horizontal; mirando por encima del cristal la imagen reflejada de un objeto lejano se verá proyectada sobre el papel, gracias a la transparencia del vidrio, pudiendo seguirse con un lápiz la imagen allí reflejada."(*). Sin embargo, la invención de la cámara lúcida de Kepler permaneció en el olvido más absoluto hasta que, casi doscientos años después, William Hyde Wollaston (1766-1828) la patentase como invención propia (más concretamente, el 4 de diciembre de 1806).



Esquema de funcionamiento de la cámara lúcida.


Aplicación de la cámara.


Es decir, que gracias a una precisa colocación de un prisma de cristal entre el ojo y una hoja de papel, podemos "calcar" una imagen virtual sobre el papel (por cierto que nuestro amigo Kepler también fue el primero en emplear el término "imagen virtual"). El principal inconveniente de la cámara lúcida es conseguir enfocar correctamente nuestro ojo, para poder ver tanto la imagen virtual a dibujar como nuestro lápiz. Además, debemos mantener la postura correcta para que la imagen no desaparezca al variar el ángulo de visión sobre el prisma, por lo que hay que dibujar deprisa. El artista "pop" inglés David Hockney (n. 1937) nos describe sus experiencias con la cámara lúcida: "... La cámara clara no es fácil de usar. Básicamente es un prisma sobre una vara que crea la ilusión de una imagen de cualquier cosa que esté enfrente de él sobre un trozo de papel debajo. La imagen no es verdadera; de hecho no está en el papel, sólo parece estar allí. Cuando se mira a través del prisma desde un único punto se puede ver a la persona o el objeto que está enfrente y el pa­pel debajo al mismo tiempo. Si se usa la cámara clara para dibujar también puede verse la mano y el lápiz haciendo marcas en el papel. Pero sólo uno sentado en la posición correcta, puede ver esas cosas, nadie más es capaz de verlas. Puesto que es portátil y puede llevarse a todas partes, la cámara clara es perfecta para dibujar paisa­jes. Pero hacer retratos es más difícil. Debe usarse con rapidez, porque una vez que el ojo se ha movido, la imagen está perdida. Un artista habilidoso puede hacer apun­tes con rapidez, indicando los puntos clave de las características del tema. En efec­to, es un rápido avance del proceso de medición normal que tiene lugar en la cabe­za de un buen delineante, pero que por lo general requiere mucho más tiempo. Des­pués de haber hecho estos apuntes, comienza el duro trabajo de observación desde el natural y de pasar las indicaciones a una forma más completa. Yo mismo traté de usar la cámara clara durante un año y con ella dibujé cientos de retratos..."(*)

David Hockney dibujando con una cámara lúcida.

Dibujo de Hockney empleando la cámara lúcida, 1999.

Hockney cree que los dispositivos ópticos provocaron una auténtica y secreta "revolución" durante el siglo XV, y que fueron muy importantes para el desarrollo de la pintura. Lo cual es -hasta cierto punto- posible, pero no a los límites a los que los lleva el artista inglés. Esta controvertida y polémica teoría (yo, particularmente, disiento al ciento por ciento) se publica en 2001 en "Secret knowledge ". Sobre el particular, os traigo un interesante enlace a la revista digital "Escáner Cultural": http://revista.escaner.cl/node/878
Sobre el aspecto de una cámara lúcida, he encontrado unas cuantas fotografías de una fabricada por la casa Holbein :


Si os interesa, también he encontrado una página web donde, por 148 euros, podéis comprar una cámara lúcida: http://www.cameralucida.org.uk/

Para terminar, una estimulante cita del gran científico alemán: "No nos preguntamos qué propósito útil hay en el canto de los pájaros, cantar es su deseo desde que fueron creados para cantar. Del mismo modo no debemos preguntarnos por qué la mente humana se preocupa por penetrar en los secretos de los cielos... La diversidad de los fenómenos de la Naturaleza es tan grande y los tesoros que encierran los cielos tan ricos, precisamente para que la mente del hombre nunca se encuentre carente de su alimento básico."

Johannes Kepler. "Mysterium Cosmographicum ", 1596.

(*) En la redacción de esta entrada he tenido la imprecindible ayuda del libro: Gómez Molina J.J. (coord.) "Máquinas y herramientas de dibujo". Editorial Cátedra. Madrid 2002. Más concretamente, el capítulo segundo firmado por Lino Cabezas.

sábado, 3 de octubre de 2009

RASCACIELOS

Hoy os traigo una curiosa página donde podréis encontrar casi 2000 edificios de todo el mundo con un denominador común: su gran altura. http://skyscraperpage.com/ Los edificios se pueden encontrar por continentes, países o ciudades, así he encontrado los rascacielos sevillanos:


Actualmente, el edificio más alto del mundo es la "Burj Dubai" (Torre Dubai), que se inaugurará en diciembre de este año. El edificio, diseñado por el estadounidense Adrian D. Smith, tiene la nada despreciable altura de 818 metros y se incluye dentro de un complejo residencial y comercial que cuenta con, entre otras muchas cosas, un lago artificial de 12 hectáreas y 19 torres residenciales. Un par de imágenes para haceros a la idea:


Pero la fama es efímera, así está proyectado el inicio de las obras del Forum Baf para 2010 en Buenos Aires. Ideado para conmemorar la Independencia de Argentina -de la que se cumplen 200 años en 2010- el proyecto de Julio Torcello se desarrollará sobre seis plataformas de 55 hectáreas a cinco kilómetros de la costa y tendrá una altura máxima de 1000 metros, contando con 200 plantas. En principio, terminarán las obras para el 2016.

También para el 2010, está previsto el inicio de las obras del edificio que sucederá a la gran empresa argentina: la Torre Nakheel. El proyecto que concluirá en 2020 cuenta con una gigantesca torre de 1400 metros y se edificará en Dubai. De todas formas, algo me dice que no tardará en perder el título de "edificio más alto del mundo"...

domingo, 27 de septiembre de 2009

DULCINEA SURREALISTA


Estos días de septiembre son, en un Instituto de secundaria como en el que trabajo con más de mil alumnos y casi cien profesores, un auténtico lío: a la corrección de los exámenes de septiembre se unen todos los problemas propios de la organización de un nuevo curso, con las listas de los chavales, el "temido" horario, la distribución de las aulas... además de la alegría por el reencuentro con los compañeros y la tristeza por la falta de varios de ellos, que este año imparten clases en otros centros más cercanos a sus residencias o -todo lo contrario- en el centro de Europa. Y la ilusión -siempre renovada- de conocer a nuevos compañeros, alumnos y de acometer nuevos proyectos. Aunque todavía queda mucho por hacer, una vez "medio encauzado" el curso, vuelvo a actualizar el blog con una auténtica aventura que une dos de mis grandes aficiones: viajar y la vespa. Y si, además, el viaje es en vespa y D. Salvador Dalí está implicado en ello, mejor que mejor.


Los protagonistas: Dulcinea (una vespa 150 nuevecita), Santiago Guillén y Antonio Veciana (estudiantes de Derecho de apenas veinte años y muy buenos amigos). El reto: dar la vuelta al mundo en vespa en 79 días (uno menos que Phileas Fogg -por aquello del orgullo español- y siguiendo su misma ruta) y el año: 1962.

La idea del viaje surge en la mente de estos dos albaceteños tras ver “La vuelta al mundo en 80 días” (entretenidísima película de 1956 protagonizada por David Niven y Cantinflas, ganadora de cinco “oscars” y dirigida por Michael Anderson). Una vez tomada la decisión de emular el viaje del aristócrata inglés descrito por Julio Verne, comienza la ardua tarea de planificar el sueño, lo que les llevaría dos años y medio. Hay que tener en cuenta los condicionantes de la época: infraestructuras que dejaban mucho que desear, la búsqueda de mapas de carreteras (no tenían GPS, Internet y mucho menos teléfonos móviles) etc, etc. Un viaje de tales características bien podíamos calificarlo de "surrealista", y nadie mejor que Dalí para apadrinar semejante hazaña. Así que, un par de semanas antes de partir, Santiago y Antonio conciertan una cita con el pintor para entrevistarse en la residencia de Dalí en Cadaqués, quien accede de muy buen grado a personalizar a Dulcinea. El viaje desde Madrid a Cadaqués les serviría de entrenamiento. Una vez en Cadaqués, son recibidos por Gala quien les conduce hasta Dalí que pinta sobre los cófanos de la moto su nombre y el de su inseparable esposa bajo la atenta mirada de un gran oso disecado.

La ruta comenzaría partiendo desde Madrid hacia la frontera francesa camino de Italia hasta embarcar Brindisi, rumbo a Atenas. Desde la capital helénica a Estambul para dirigirse a Irán, Afganistán, Pakistán y la India. Desde Calcuta -haciendo escala en Hong Kong y Honolulu- a San Francisco, en Estados Unidos, el viaje se realizaría en avión, por lo que tuvieron que realizar numerosas gestiones con varias compañías aéreas. Partiendo de San Francisco atravesarían Estados Unidos a lomos de Dulcinea hasta Nueva York, desde donde atravesarían el Atlántico hasta Londres nuevamente en avión. Desde Londres hasta Dover para tomar el “ferry-boat” con destino a la ciudad francesa de Boulogne. Y, por último, desde Boulogne a París, donde comenzaría el “descenso” hasta Madrid, pasando por Irún, San Sebastián y Burgos.



Dadas las carecterísticas sociales y políticas de la época en España (dictadura del General Franco), no es de extrañar que nuestros intrépidos aventureros no sólo pertenecieran a asociaciones propias del franquismo sino que, además, éstas mismas asociaciones les apoyaran e impulsaran a realizar este "quijotesco viaje", como ellos mismos lo denominan en el libro "En 79 días. Vuelta al mundo en vespa" (reeditado en 2005 por la editorial Dossat y que me ha servido de imprescindible fuente de documentación para esta entrada). De tal forma que cuentan con el apoyo del Ministerio de Asuntos Exteriores, de la Delegación Nacional de Juventudes y la de Educación Física y Deportes, el Ayuntamiento de Madrid (cuyo alcalde, el conde de Mayalde, les entrega cartas de presentación para cada alcalde de todas las capitales de las naciones que visitarían) e, incluso, del ejército estadounidense que les facilitaría el transporte aéreo, aunque no pudo materializarse por la crisis de los misiles cubanos. Solo dos compañías aéreas podían realizar los viajes que necesitaban, finalmente se realizaron con B.O.A.C.
Tampoco es de extrañar, que el viaje se bautizara como "Operación El Cano". Es muy curioso leer el prólogo a la edición de 1964, firmado por Miguel Primo de Rivera.

También contaban con la ayuda de Piaggio. Tuvieron la suerte de contactar y recabar el apoyo de Paola Piaggio -esposa de Enrico Piaggio uno de los "padres" de la vespa junto al ingeniero Corradino D´Ascanio- quien les pone en contacto con la dirección de la empresa en España. Además de entregarles una vespa 150 nueva (Dulcinea), la empresa se comprometió a facilitarles recambios, cartas de presentación para sus delegaciones y Vespa-clubs. Un mes de formación en los talleres mecánicos de Piaggio en Madrid completan con "un plan total contra las averías" las preparaciones previas al viaje.

Parten el 25 de julio, festividad de Santiago Apóstol (Patrón de España), desde la Delegación Nacional de Juventudes de Madrid, con un voluminoso equipaje donde se mezclan ropa, planos de carreteras, recambios, cámara de fotos y gasolina de reserva con navajas de Albacete y 300 banderines de España. La idea es regresar el 12 de octubre, festividad de la Virgen del Pilar y día de la Hispanidad, completando los 79 días programados.

Las "miles" de peripecias y anécdotas que les ocurrieron quedan magníficamente reflejadas en el libro del viaje que antes os comenté. Como sería una entrada interminable si las transcribiera, es mejor que las leáis "de primera mano". Además de algunas fotos del viaje, que ilustran la entrada, unas de las cosas que más me ha gustado del libro es la gran humanidad de sus protagonistas que bien puede reflejarse en esta frase: " Descubrimos que hay un denominador común en todo el mundo: la sonrisa y la mirada, que en los doce países nos parecieron igual". No hay nada mejor para destruir los tópicos y las ideas preconcebidas que conocer otros países, otras culturas y, por supuesto, el contacto con otras personas.


Entrada triunfal en Madrid, escoltados por la policía. 12 de octubre de 1962.

Actualmente solo vive Antonio Veciana (con gafas en las fotografías), quien recuerda con mucho cariño a Santiago Guillén, quien falleció en 1972. Respecto a Dulcinea, que adoptó ese nombre por el origen manchego de los dos estudiantes, una vez finalizado el viaje fué vendida a Piaggio por 100.000 pesetas, dinero que Santiago y Antonio donaron a la Delegación Nacional de Juventudes para financiar un concurso de aventuras destinado al público juvenil y que se convocó en las páginas del diario "Pueblo". Piaggio conserva a Dulcinea en perfecto estado en su museo de Pontedera (en la carretera que une a Florencia con Pisa), y que podéis visitar en el siguiente enlace: http://www.museopiaggio.it/ (dentro de "Collezione Vespa", buscad "Vespa Dalí, 1962").


La aventura de Santiago y Antonio la descubrí hace, relativamente, poco tiempo. Aunque hay otros viajes insólitos que conozco desde hace más tiempo. Concretamente, la increíble vuelta al mundo en solitario del argentino Emilio Scotto que recorrió 232 países sobre su Honda Goldwing -"La princesa negra"-, aventuras que devoraba por entregas semanales en la revista "Motociclismo" en mis años mozos. O los viajes del italiano Giorgio Bettinelli, que recorrió más de 250.000 kms desde 1992 a 2001 con dos vespas, una PX150 y una Px 200. Dejo para otras entradas estos viajes, aunque no me resisto mostraros algunas fotografías de mis viajes con mi vespa, una PX 200 "iris" de 1986. Por supuesto que no tienen el "glamour" de las aventuras que os he comentado pero, cuando los realicé, estos pequeños viajes cerca de Sevilla suponían, para mí, toda una aventura.

Acampando en Jerez de la Frontera. Gran Premio de Motociclismo de 1990.

El Peñón de Gibraltar desde La Línea de la Concepción en 1990.

Verano 1991

En El Rocío, 1991.

Todavía conservo y cuido mi vespa, que -a sus 23 años- luce como nueva. Para finalizar os traigo una foto de hace un par de semanas de mi particular "Dulcinea" o "Princesa Roja", con mis dos tesoros: Ángela (que conduce) y Rocío.

ACTUALIZACIÓN (19-XI-2009): Gracias al comentario de Amalia Guillén (hermana de Santiago), os traigo un enlace a una carta escrita por Enrique Guillén sobre un reportaje que -sobre la aventura- se realizó en el programa "Tal como somos" de la Televisión de Castilla-La Mancha. La carta "Ignorancia y censura en la TV de Castilla-La Mancha", es una buena muestra de hasta dónde puede llegar la incultura.

http://www.laverdad.es/albacete/20090802/opinion/ignorancia-censura-castilla-mancha-20090802.html

jueves, 27 de agosto de 2009

FALSAS APARIENCIAS

Una de mis escenas preferidas de la película "La huella" (su título original es "Sleuth"), es cuando Milo Tindle (Michael Caine) pone a prueba los nervios y la razón del escritor Andrew Wyke (Laurence Olivier) proponiéndole un juego morboso: descubrir cuatro pruebas ocultas en la casa de Wyke, que incriminan al escritor en el asesinato de su amante, crimen cometido -en principio- por Tindle. La primera prueba es una pulsera de cristal. Todos los objetos incriminatorios están ocultos sí, pero a la vista. Para encontrar la pulsera, Tindle le facilita una pista "miras a través de él pero no lo ves". Después de unos momentos de frenética y desordenada búsqueda, Wyke reflexiona: "Miras a través de él pero no lo ves... ¡ese es el truco!. Entonces, el único modo de ocultar algo transparente y convertirlo en invisible aunque... aunque esté a la vista es... es ponerlo dentro de otra cosa transparente..." Así descubre el objeto dentro del vaso que estaba utilizando Tindle. No os contaré mucho más de la película por si no la habéis visto, pero os la recomiendo. Es una obra maestra de Joseph Mankiewicz, estrenada en diciembre de 1972 y con dos únicos y grandes actores de reparto -Olivier y Caine- y la fantástica casa del escritor como escenario de una muy ingeniosa y divertida trama.

Hay otra gran película en la que podemos ver algo similar. En 1976 Alfred Hitchcock dirige su última película "La Trama" (original "Family Plot" y que en Hispanoamérica se tradujo como "Trama macabra"). Uno de los personajes es Arthur Adamson, (William Devane) un importante joyero, que se ¨distrae¨ aumentando su fortuna con secuestros por los que obtiene fuertes rescates, consistentes en piedras preciosas. Precisamente esconde los diamantes en la fabulosa araña de cristal que cuelga del recibidor de su casa. Así las piedras están perfectamente ocultas sin dejar de estar a la vista.
Pero es curioso cómo, más veces de las que creemos, estamos delante de algo sin verlo. Eso ocurre con el "desaparecido" alminar de la Mezquita de Córdoba. En varias publicaciones nos informan que, el actual campanario fue edificado por Hernán Ruiz III en el solar que ocupaba el antiguo alminar de Abd al-Rahman III. Sin embargo, gran parte del alminar se conserva... dentro de la torre actual.


Vista actual de la torre

En 1975, se publica "El alminar de Abd al-Rahman III en la mezquita mayor de Córdoba. Génesis y repercusiones" (editado por el patronado de la Alhambra de Granada). Constituye un auténtico legado póstumo del insigne profesor D. Félix Hernández Giménez (1889-1975). El estudio recoge las investigaciones efectuadas en la torre en la década de 1930, las cuales dirige bajo la constatación documental de la existencia del alminar dentro del campanario. El alminar fue edificado por el primer califa cordobés y se inauguró en el 952 -algunos autores adelantan la fecha a 946- para sustituir al de Hisham I cuya cimentación encontró D. Félix en el actual Patio de los Naranjos cordobés. La torre pudo alcanzar los 47 metros de altura por 8,5 m en la base y ofrecería el siguiente aspecto:



Reconstrucción del alminar según Hernández Giménez. Lo que subsiste aparece sombreado.

Lo que se conserva del alminar coincide con el primer cuerpo del actual campanario, otorgándole una visión decreciente. Interiormente se organizaba con dos cajas de escalera simétricas que desembocarían en la azotea del primer cuerpo. Según Hernández Giménez, la solución de las escaleras gemelas -única en su género- se debió a la falta de experiencia en la construcción de grandes alminares y al poco tiempo para su construcción (unos 13 meses), sin embargo para los cronistas musulmanes de la época era un elemento diferenciador que demostraba la superioridad de la arquitectura cordobesa, ya califal. Sea como fuere, es cierto que ni antes ni después se empleó esta solución ya que los grandes alminares almohades optan por una suave rampa que asciende helicoidalmente por el interior de la torre. Para alminares de menor envergadura, como la actual torre de la Iglesia del Salvador en Sevilla, tanto anteriores como posteriores se suele emplear una escalera de caracol.


Vista de uno de los tramos de escalera del alminar descubiertos a principios de la década de 1930

El huracán de 1589 destruyó el yamur que coronaba la torre (el mismo coronamiento que poseyó la Giralda y que actualmente conserva la Koutubia), de tal forma que, el Cabildo cordobés, encarga al arquitecto Hernán Ruiz III el diseño de un nuevo campanario que sustituyera el provisional edificado después del derrumbe. No es de extrañar el similar diseño del campanario cordobés en comparación con el realizado en la Giralda, ya que, además de estar construído por el padre del arquitecto, la Giralda sevillana sirvió de modelo a muchas torres andaluzas. Sin embargo el gran peso del nuevo campanario hace que aparezcan preocupantes grietas en el antiguo alminar lo que determina, ya avanzado el s.XVII, el macizado del interior ocultando escaleras y bóvedas además de la construcción de una nueva "epidermis" que recubre y oculta casi en su totalidad al alminar, ya que -según Hernández Giménez- el muro este, aledaño a la Puerta del Perdón, todavía se puede observar:

Aunque no era la intención primitiva de las obras del campanario, ellas ocultaron al alminar con otra torre y, gracias a ella, todavía se conserva en su interior. De haber aguantado las pesadas piedras renacentistas o si se hubiera ejecutado otro diseño más ligero, el actual campanario cordobés tendría una imagen bien distinta...

Para finalizar, un corto pero muy bonito vídeo sobre la capital cordobesa:


http://www.youtube.com/watch?v=HlsNL_wvaLE

domingo, 23 de agosto de 2009

EL "HOMBRE RÍO"


Desde hace un tiempo sigo el blog "Entrete-Nido" (http://entrete-nido.blogspot.com/). Sé que lo publica un cordobés que -bajo el seudónimo (o "nick") de rojunson- nos introduce en un fantástico universo protagonizado por la inmortal ciudad de Córdoba. Aunque la mayoría de los contenidos son de la capital califal, podemos disfrutar de sus fotografías, dibujos, música, cómics... hasta las instrucciones de una interesante aplicación para el Google Earth: el "vuelo americano", fotografías aéreas de Andalucía de mediados del s. XX que se pueden cotejar con las actuales, es muy curioso lo que han crecido nuestras ciudades en las últimas décadas. Un rincón especial tienen los monumentos cordobeses representados por magníficas presentaciones en 3D, para muestra, un botón:

http://www.youtube.com/watch?v=Kg-6TYWFRhA

Lo último que he estado viendo es la curiosa historia de la escultura cuya imagen encabeza la entrada: el "Hombre Río". Recuerdo vagamente haber oído algo sobre el tema hace algún tiempo pero desconocía los avatares de tan singular obra. Una mañana de mediados de abril de 2006 apareció la escultura cerca del controvertido puente de Miraflores de la capital cordobesa. Nadie sabía quién la había instalado allí, no había ningún tipo de permiso oficial ni conocimiento por parte del Ayuntamiento. Nada sabían del tema ni la Junta de Andalucía, ni la Diputación, ni siquiera la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Ni decir tiene que, la escultura, suscitó inmediatamente mucho interés entre los cordobeses con sus partidarios y detractores, además de cierta polémica entre las administraciones públicas que se afanaban en conocer la procedencia de tan singular obra.
La escultura estaba realizada en corcho blanco y patinada simulando piedra, flotaba sobre el Guadalquivir tranquilamente variando su posición y anclada al fondo para evitar su deriva. Dadas la nocturnidad y prisas en su colocación, fallaron los anclajes y la escultura partió hasta el próximo Molino de Martos a la semana de aparecer. Sin embargo, ya se conocieron los autores y el motivo de tan singular hazaña. Los escultores Rafael Cornejo y Francisco Marcos la realizaron como aportación particular a la candidatura de Córdoba como Capital Europea de la Cultura 2016.
El Ayuntamiento puso en valor la obra y -ya con todos los permisos oportunos- financió una copia en resina de poliéster que se instaló con la presencia de la alcaldesa el 8 de enero de 2007. Desgraciadamente, en noviembre del mismo año las crecidas aguas del Guadalquivir volvieron a soltar la escultura de sus anclajes y se quedó varada y muy maltrecha en una de las márgenes del Gualdalquivir. Sobre si volverá al río, sé que el Ayuntamiento cordobés destinó una partida presupuestaria en 2008 para ello, pero -que yo sepa- hasta la fecha sigue sin instalarse... En fin, supongo que la crisis nos toca a todos, aunque seamos esculturas... Espero que la vuelvan a instalar lo más pronto posible.
Encontraréis más información en http://hombree.blogspot.com/



Más sobre el "Hombre río":

http://www.20minutos.es/noticia/113045/0/hombre/rio/guadalquivir/

lunes, 10 de agosto de 2009

MARRAKECH

Según el historiador andalusí Ibn Bassam (fallecido en 1147), alrededor del año 1060 el rey sevillano al-Mutadid recibe una carta de Suqut de Sabta informándole que los almorávides habían instalado un campamento en la "rahba de Marrakech". Aunque la corte sevillana intenta quitarle importancia al avance de los "hombres velados", al-Mutadid conocía la profecía por la cual su linaje desaparecería bajo una oleada de tribus africanas y ordenó al gobernador de Algeciras fortificar Gibraltar... el avance de los almorávides fue imparable a pesar de mediar el mar y el desierto. Antes de finalizar la década, el campamento de los "hombres velados" se había convertido en una ciudad que estaría íntimamente ligada a Sevilla y, como he tenido la suerte de comprobar, todavía continúa bastante más unida de lo que me podía esperar.

Entrada a la Kasba

El historiador Hamid Triki en "Marrakech: retrato histórico de una metrópolis medieval. Siglos XI-XII" (dentro del libro "La Arquitectura del Islam Occidental") además de ofrecer otras hipótesis y siguiendo la transcripción del príncipe zirí granadino Abd Allah ibn Bulugin, traduce el significado del nombre de la ciudad roja en la encrucijada del Atlas, del Sáhara y del Anti Altlas como: "el lugar que está bajo la protección de Akus". Sea como fuere, el nombre de la zona que adopta la ciudad es anterior a la llegada del emir almorávide que funda la futura capital almohade en el continente africano, rango que compartirá con su hermana andalusí: Sevilla.

Parto de esta pequeña reseña histórica porque, en mi opinión, las dos capitales almohades conservan más similitudes que diferencias. Paseando por su medina, visitando sus monumentos y palacios, hablando con sus hospitalitarios y amables ciudadanos más de una vez he creído estar de turista en mi propia ciudad. Marrakech es una cápsula del tiempo, conserva sus murallas, su laberíntica medina y sus antiguos monumentos que nos ofrecen una posibilidad de recrear el aspecto de la ciudad hispalense en la época del imperio almohade. El color rosado de su famosa Koutoubia impregna todos los edificios de la ciudad ya sean históricos o de nueva planta, incluso los bloques de viviendas y hoteles de los modernos barrios de Hivernage y Gueliz.

Un patio del Palacio Bahia (s. XIX)

Tal y como esperaba, el alminar de la Koutoubia (la mezquita de los libreros) tiene la belleza de su hermana sevillana y, al igual que la Giralda, es bien visible desde casi toda la ciudad. El entramado urbano marrakusí me recuerda al de la capital andaluza: los grandes jardines de la Menara serían la Buharya sevillana, de tal forma que desde los dos jardines se divisan sus respectivos alminares. Cerca de las torres se encuentran los respectivos palacios reales que hoy en día utilizan las dinastías reinantes en España y Marruecos. Las calles del barrio de Santa Cruz de Sevilla son idénticas a las que visitamos de camino al Museo dar Si Said.

Esta plaza está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

Marrakech es una ciudad de grandes contrastes para todos los sentidos. Posee una luz andaluza, al igual que sus elevadas temperaturas; multitud de olores a especias, cuero, aceite, frituras, carne asada... Una rica gastronomía de la que pudimos dar buena cuenta, si tenéis la posibilidad de visitarla nunca despreciéis el maravilloso té de menta. El sonido de las flautas encantadoras de serpientes y las darbukas se mezclan con las llamadas a la oración en la famosa Plaza de Jamaa el Fna, auténtico corazón de la ciudad que nos introduce en un zoco donde se pueden adquirir desde alfombras hasta especias pasando por todos los "souvenirs" propios de la ciudad.

El Palmeral

Pero, Marrakech es, además, una urbe moderna con buenas infraestructuras como su espacioso aeropuerto, su bonita estación de trenes, un magnífico teatro real... Es cierto que no todo es oropel y boato, existen barrios pobres en las afueras de la ciudad. Pudimos verlos de ida al Palmeral. Existen grandes mansiones rodeadas de pobreza... por nuestra parte, y antes de recurrir a los tópicos que tienen muchos españoles del país vecino, estaría bien recordar barriadas sevillanas como las 3000 viviendas, el Vacie o, incluso, La Cañada madrileña. Los constrastes entre pobreza y riqueza de Marrakech no son mayores de los de la Sevilla de los años setenta. Cuando volvía de regreso a Sevilla (el avión nos dejaba en Madrid y retornamos en el Ave) ví un cartel en la estación de Córdoba, donde hicimos una parada: "Andalucía mira hacia Europa"... a ver cuando miramos y vemos a Marruecos, con el que compartimos tanta historia en común. No será la última entrada dedicada a la ciudad roja, a la que espero volver en cuanto pueda.


Aeropuerto de la Menara

Estación de ferrocarril

¡Cómo no iba a estar Mc Donald´s!

lunes, 3 de agosto de 2009

LAS TRES HERMANAS


Desde que tengo memoria, la esbelta silueta de la Giralda siempre me ha impresionado. Con el tiempo he apredido parte de sus más de 800 años de historia. Una historia que comienza en un Al-Andalus gobernado por el califa almohade Yusuf I, el rey islámico que emprende la reforma urbana más importante en Sevilla hasta el siglo XX. El alminar se erige, orgulloso, como un hito religioso para la llamada a la oración de los creyentes (de hecho, la palabra "alminar" significa faro). Pero también tiene un significado político (como nuestras actuales obras públicas: autopistas, trenes de alta velocidad, estadios deportivos...), todos los gobernantes tienen una implacable sed de "dejar huella" gracias a las construcciones que impulsan. Además, y gracias a su altura, se convierte en una atalaya capaz de vigilar todos los alrededores de Sevilla. No sólo es el edificio más alto de la capital peninsular almohade sino de toda Europa en su época (le arrebató el "record" la flecha de la torre de la Catedral de Estrasburgo) .

El alminar fue construido entre 1184 y 1198 por orden del califa Yusuf I y concluido por su hijo y sucesor Al-Mansur. Cuando, en 1248, el rey castellano Fernando III conquista la ciudad, el alminar almohade se convierte en campanario y la gran aljama en Catedral. Sin embargo, al contrario que ocurrió en Córdoba y al igual que en Granada, la mezquita no subsistió aunque aún pueden contemplarse su patio de abluciones y su puerta principal (actuales Patio de los Naranjos y Puerta del Perdón). En su lugar se construyó el edificio gótico más grande del mundo y, después de S. Pedro del Vaticano y S. Pablo de Londres, el tercer templo de la Cristiandad. Entre 1557 y 1568, el arquitecto cordobés Hernán Ruiz II constuirá el bellísimo campanario que conforma no sólo la imagen más universal de Sevilla, sino una simbiosis perfecta entre dos culturas que (junto a la hebrea) se toleraron y se respetaron, si bien no de una forma tan idealizada como se cree, durante más de siete siglos. Debo puntualizar que ése no era el propósito ni del Cabildo (que quiere "convertir" el antiguo alminar con un programa contrarreformista) ni del arquitecto; no hay más que recordar que, en la primera década del s.XVI se decretó la expulsión de los moriscos. Es, más bien, una apreciación propia a la vista de un edificio que cualquier sevillano os dirá que "parece estar hecho todo de una vez".


Los tres estados principales de la Giralda. Hipótesis de Alejandro Guichot, 1910. A la izquierda el alminar almohade, en el centro el estado actual y, a la derecha, la torre mudéjar anterior a las obras del s. XVI.

Pero, la Giralda, tiene antecedentes y descencientes. Anterior es el gran alminar de la mezquita de la Kutubiyya o Koutoubia de Marrakech e, inmediatamente posterior, la bella e inacabada Torre Hassan de Rabat, ambas en Marruecos. Precisamente, al final de esta semana, voy a visitar a una de las dos hermanas de nuestra torre: la Koutoubia. De ahí esta entrada. Llevo muchas semanas preparando mi primer viaje al vecino reino de Marruecos y, aunque sólo estaré unos días en Marrakech (la capital africana de la dinastía almohade), seguro que la experiencia de ver a tan insigne familiar de la torre sevillana habrá merecido la pena, ya os contaré.

Dejo para otra entrada la gran "prole" del antiguo alminar sevillano, ya que ha inspirado a otros arquitectos en sus construcciones tanto en España (Moguer, Carmona, San Juan de Aznalfarache, Tarragona, Badajoz...) como en el extranjero (Lovaina, Nueva York, Miami, Kansas City o La Habana).


Alminar de la mezquita de la Kutubiyya o Koutoubia

La torre Hassan

Para finalizar, un vídeo de las campanas de la Giralda...




http://www.youtube.com/watch?v=q95tKGAysjM

UNA TRÁGICA PÉRDIDA

  Fue la imagen insignia del aula de plástica del IES Doñana de Almonte (Huelva). Con unas medidas de 2,2 x 1,8 metros dio la bienvenida a c...