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miércoles, 7 de marzo de 2012

BORIS EFIMOV Y GOYA




Hace unos días, conocí la triste historia de uno de los mayores propagandistas de la Unión Soviética: Boris Efimov (1899-2008). El documental, sobre el gran dibujante y caricaturista ucraniano, incluía una magnífica entrevista donde -Efimov- reflexionaba sobre el asesinato de su hermano, Mikhail Kolstov. Kolstov fue una de las millones de víctimas del sanguinario Stalin, simplemente, por el riesgo que supone una persona inteligente, difícil de manipular. Kolstov fue el agente personal del dictador en España durante la Guerra Civil, llega a ser redactor del diario Soviético Pravda ("la verdad", nombre tan curioso como el de la "República Democrática de Alemania") y es el "Karkov" de Hemingway en Por quién doblan las campanas. El periodista fallece en 1942 después de sufrir torturas indescriptibles para que "confesara" su verdadero fondo anti-soviético y terrorista. Desde el encarcelamiento de Kolstov hasta 1950 cuando Stalin lo "rehabilita", pasan 8 años en los que el dibujante es un auténtico apestado,  "el hermano de un enemigo del pueblo". Efimov nos plantea una triste paradoja: Stalin pudo haberlo asesinado en cualquier momento, como era costumbre con las familias de los "enemigos del pueblo", pero no lo hizo "porque le gustaban sus dibujos". Así, le debería su existencia al verdugo, que le perdonó la vida literalmente. Aunque el entrevistador le intenta hacer ver que Stalin no tenía ningún derecho sobre su vida, de hecho, con un simple silencio en el momento oportuno o con un leve movimiento de su mano, decidía. El dibujante reconoce que siguió las indicaciones del propio Stalin en sus caricaturas: "¿qué podía hacer?", aunque le dolieran esos dibujos, sobre todo los de Trosky. 
La exclusión social de Efimov no es la única de la era stalinista, así las familias de los líderes del Comité Judío Antifascista y las de los arrestados por el complot de los médicos, sufrirían igual fortuna. Algo parecido sufrirían en España, por esas mismas fechas, muchas personas tildadas de "rojos" por la dictadura franquista.
Actualmente, todavía existen los "enemigos del pueblo", auténticos "apestados" que, simplemente, dejan de existir para la gran mayoría de personas que los rodean, porque ya no encajan en el modelo social. A todas esas personas, sin resentimiento, les contesto con un locuaz dibujo del genial Don Francisco de Goya y Lucientes:


viernes, 20 de agosto de 2010

ULTIMANDO DETALLES


A falta de los últimos detalles, ya están terminadas las fachadas del edificio y, tal y como os prometí, os traigo un pequeño vídeo con las fotos que tomé esta mañana:



Como "la cosa" va de Mondrian, completamos la entrada con un documental muy curioso sobre nuestro amigo Piet:







miércoles, 11 de agosto de 2010

TOMANDO FORMA...


Hace algún tiempo, os comenté (aquí) el proyecto para la fachada de uno de los edificios de nuestro centro. Hoy me he pasado para ver cómo van las cosas. La primera impresión ha sido de impacto, ya que el cambio es notable. Además tanto el equipo de albañiles, capitaneados por Lucas y Jesús, y el de los pintores, bajo las atentas órdenes de Antonio y Carlos están haciendo un trabajo excepcional. Os reconozco que soy muy "puntilloso" con los detalles y terminaciones y, la verdad, se nota cuando se hacen las cosas con cariño. Todavía quedan un par de semanas de trabajo, pero ya se puede ver cómo quedará. Aunque ya os iré subiendo más fotografías (como las del vídeo) para que veáis el aspecto final, sirva ésta entrada como reconocimiento a un trabajo bien hecho. No puedo olvidarme de Urbano (el director), que ha sacrificado unas merecidas vacaciones por nuestro (hasta la fecha) más ambicioso proyecto.


jueves, 18 de febrero de 2010

EL PLANO IMPOSIBLE: EMILIO RUIZ DEL RÍO


La biografía del artista madrileño Emilio Ruiz del Río (1923-2007) es, cuando menos, excepcional. Al igual que otros artistas dedicados al mundo del cine como Saul Bass y el protagonista de la entrada anterior, Drew Struzan, Emilio Ruiz empleaba los secretos tradicionales de su oficio para crear -en este caso- escenografías para películas ( ¡trabajó en más de 520! ) que nada tienen que envidiar a las modernas técnicas digitales.
Desde su primer trabajo en "La aldea maldita" dirigida en 1942 por Florián Rey, hasta su último trabajo en "Las mujeres del anarquista" pasando por "Espartaco" (Stanley Kubrick, 1960), "Rey de reyes" (Nicholas Ray, 1961), "Cleopatra" (Joseph L. Mankiewicz, 1963), "La caída del Imperio Romano" (Anthony Mann, 1964), "Lawrence de Arabia" (David Lean, 1962), "Doctor Zhivago" (David Lean, 1965), "Golfus de Roma" (Richard Lester, 1966), "Patton" (Franklin J. Schaffner, 1970), "Conan el Bárbaro" (John Milius, 1982), "Dune" (David Lynch, 1984), o "El puente de San Luis Rey" (Mary McGuckian, 2004) entre otras, Emilio Ruiz construyó grandes edificios, puertos, puentes... todo a escala e integrándolos en la escena real para ser filmados en directo y empleando la perspectiva de una manera formidable.
Consiguió tres premios Goya por "Acción mutante", "Nadie conoce a nadie" y "El laberinto del fauno". Pero, la escena más conocida del genio madrileño (por lo menos en España) es la del atentado contra el presidente Luis Carrero Blanco, asesinado por ETA en diciembre de 1973. La impresionante escena de la película "Operación Ogro" (Gillo Pontecorvo, 1979) es, en sí misma, más un documento gráfico del magnicidio que una recreación con efectos especiales:



La semana pasada, la segunda cadena de Televisión Española emitió un interesante documental sobre Emilio Ruiz: "El último truco". Aunque no pude verlo entonces, lo encontré en este blog y os lo traigo como un pequeño homenaje a un gran artista del cual desconocía su existencia.


viernes, 5 de febrero de 2010

EL PINTOR DE PELÍCULAS


La obra del estadounidense Drew Struzan (Oregon, 1947) le precede en popularidad. Todos la hemos visto, aunque -en principio- desconozcamos su autoría. Y es que el personal estilo del ilustrador norteamericano nos ha acompañado en más de una tarde de cine y palomitas. Es autor de portadas de discos, publicidad, sellos, cubiertas de libros y más de 150 carteles de películas (todos los realizados para "La Guerra de las Galaxias", "Indiana Jones", "Regreso al Futuro", "E.T.", "Harry Potter", "Blade Runner", "La milla verde"... y las españolas "El laberinto del Fauno" y ¡"Torrente 3"!).


Influenciado por la obra del checo Alfons Mucha (1860-1936) y de su compatriota Norman Rockwell (1894-1978 ), Struzan realiza sus obras rápidamente (el tríptico de la nueva edición de "La Guerra de las Galaxias" le llevó solo tres semanas). Parte de las fotografías del rodaje de las películas y, cuando es posible, de retratos del natural. En una era marcada por el diseño digital, Struzan es un genio del aerógrafo que combina con humildes lápices de colores sobre soportes de madera, con un resultado hiperrealista que consigue captar, en una sola imagen, toda la realidad de la película. Lástima que se haya retirado en septiembre del año pasado, aunque siempre nos quedará su magnífica obra.















Una idea de cómo trabaja:



Entrevista a Struzan: http://www.youtube.com/watch?v=R4WQdHNRvXA
Más imágenes de sus trabajos en su web: http://www.drewstruzan.com/

jueves, 21 de enero de 2010

EL POZO Y EL PÉNDULO


"...el laberinto tiene algo muy curioso porque la idea de perderse no es rara, pero la idea de un edificio construido para que la gente se pierda (...) es una idea rara". Además, añade el genial Jorge Luis Borges: "que se pierda la gente y se pierda el lector, esa es una idea rara, por eso he seguido siempre pensando en el laberinto...". Si añadimos al laberinto una suerte de escaleras, puentes y túneles oscuros con multitud de elementos bastante sombríos como en los grabados de Piranesi (1720-1778), nos podemos perder en un mundo verdaderamente aterrador. En los oscuros pasadizos sin destino de sus estampas, los surrealistas vieron el interior de la mente humana, aunque quizás sea, en bastantes ocasiones, más tortuosa y oscura que las prisiones del artista veneciano.
Aunque la idea sea rara, no deja de ser fascinante. Piranesi realizó la primera parte de sus "Carceri d'Invenzione" en 1745, con 25 años. Arquitecto y, sobre todo, magnífico grabador ya que se le conoce por sus series de grabados de antiguos monumentos romanos y sus estudios teóricos sobre la arquitectura y perspectiva. De hecho, solo construyó un edificio, que sepamos: Santa María del Priorato en Roma, donde está enterrado. A pesar del nombre del templo, no tiene nada que ver con las aventuras del profesor Robert Langdon.

La atmósfera ilustrada por el grabador veneciano ha influenciado a gran número de artistas y escritores, como el complejo y torturado Edgar Allan Poe, de cuyo relato he tomado prestado el título para la entrada y donde un atormentado presidiario de la Inquisición da con sus huesos en una prisión toledana. Es sometido a las más crueles torturas, muchas de ellas -al igual que los grabados del italiano- fuentes de inspiración para el cine de terror como ese péndulo afiladísimo que, suspendido de un techo de altura inconmesurable, baja y baja sin cesar tranquilamente con oscuras intenciones. Menos mal que nuestro pobre amigo -que consigue librarse ingeniosamente del tormento- es rescatado a última hora cuando estaba a punto de sucumbir ante un sombrío abismo, al estrecharse unos increíbles muros de metal incandescentes.
Aunque relato de Poe está (en mi opinión) dedicado a los que sufren los horrores de la tortura, el tema del laberinto (que nos ocupa) está presente. Nos podemos imaginar a nuestro protaginista en una celda, previsiblemente subterránea, en el mismo centro del laberinto o, quizás, es él el verdadero centro. Piranesi ilustra los relatos de Poe y Borges donde se refleja la soledad, la incomunicación, el infinito y lo laberíntico y absurdo del comportamiento humano.
Curiosamente, las primeras manifestaciones del tema del laberinto pueden simbolizar un camino de iniciación. Si lo asociamos a la religión, sería el camino que debe de recorrer el creyente hasta encontrarse con su Creador, como puede ilustrar el famoso laberinto de la catedral de Chartres:


Ya en el Renacimiento, el laberinto se torna antropocéntrico, conectando tanto con las estampas de Piranesi como con los relatos de los dos escritores americanos. El desasosiego que inspira el laberinto es, en nuestra vida diaria, más común de lo que podíamos imaginar. Por ejemplo, cuando estamos en una ciudad distinta y desconocemos su trazado... Actualmente, además de nuestros propios laberintos internos con sus "fantasmas", tenemos el, quizás, mayor laberinto creado jamás: Internet. Con el hipertexto y su forma más habitual: el hipervínculo o referencias cruzadas automáticas, que nos hacen ir de un lugar a otro en un espacio que bien puede ser más terrorífico que el ilustrado por Piranesi, el espacio virtual. Aunque también, después de haber salido airoso tras enfrentarse a él y gracias a una mano amiga como el presidiario de Poe, se puede -creo ingenuamente- llegar a intuir algo de su magnitud.

Para terminar, os traigo algunas ilustraciones inspiradas en las estampas de nuestro amigo Giovanni Battista Piranesi:

M.C. Escher, "Relatividad" (1953)

Fotograma de la película "Blade Runner" (1982)

Las escaleras móviles del "cole" de Harry Potter

Modelo del laberinto de "El nombre de la Rosa" (1986). Curiosamente, Umberto Ecco homenajeó a Borges en la figura del venerable bibliotecario Jorge de Burgos, además de hacer varias referencias a "La biblioteca de Babel".

sábado, 5 de diciembre de 2009

MONDRIAN EN ALMONTE

No, no es que la bella capital de Doñana acoja una muestra del genial pintor holandés Piet Mondrian (1872-1944), lo que tampoco estaría nada mal. La intención de esta entrada es mostraros una idea que empezó a gestarse cuando mi buen amigo y compañero Manolo Ruiz Ferrari, me envió unas fotografías del Colegio Público "La Canal" de Luanco en Asturias. Me pareció genial la transformación de un vestusto edificio gris en lo que podeís ver bajo éstas líneas:

Aunque no es el primer edificio "vestido" al estilo de nuestro amigo Piet, me hizo recapacitar sobre mi propio Centro, el cual tiene una arquitectura un tanto ambivalente... digamos que válida tanto para un hospital como para un centro penitenciario... Desde hace unos años, nos estamos esforzando en ir cambiando los distintos espacios tanto interiores como exteriores del Instituto(podéis ver nuestros trabajos en: http://sites.google.com/site/dibujandoenalmonte/ dentro de los apartados "El Dpto de Dibujo", "Nuestro Guernica" y "El Patio del León"). Esta vez hemos planteado ir un "poquito" más allá. Así presentamos, primero a la dirección y después al Consejo Escolar del centro, nuestra propuesta:


La buena acogida de la idea puede hacer que, para el verano próximo, haga que se lleve a cabo, dándole al Instituto una imagen verdaderamente particular e individual. Ya os contaré.
La figura que aparece sobre la torre, que -en su tiempo- albergaba a los depósitos de agua del Instituto (no había agua corriente) es el Omnipoliedro (los cinco sólidos platónicos inscritos unos dentro de otros) construido hace un par de años por los alumnos de Dibujo Técnico de 2º de Bachillerato. Actualmente ocupa una parte del porche del edificio:


Pero, ¿por qué Mondrian?. En primer lugar porque sus composiciones son reflejo de una intensa actividad intelectual que le lleva -en mi opinión- a simplificar las formas hasta conseguir un resultado muy equilibrado. Es cierto, como podéis leer una varias biografías sobre el pintor, que su obra tiene tanto influencias matemáticas como espirituales. Creo que, aunque en una época se trivializaron, las composiciones de Piet aportan mucho con muy poco. Las verticales y las horizontales forman rectángulos y cuadrados perfectamente ubicados, resultando una composición muy cuidada, en la que te puedes recrear durante más tiempo del que imaginabas. El color se simplifica hasta los primarios más el blanco, gris y negro que, aunque no se consideran colores, completan el ideario de nuestro artista. Es difícil llegar a la abstracción (el tardó unos treinta años) por un camino coherente, razonado y, sobre todo, honesto. La honestidad sería una segunda razón por la que no sólo me gusta el trabajo del pintor holandés, sino por lo que lo veo muy apropiado para cambiar el tono gris mediocre de nuestro edificio por una composición basada en sus cuadros. Ser honesto no es muy común en los tiempos que corren, ni en el arte ni, por supuesto, en otras digamos... "disciplinas" como la política, donde brilla por su ausencia. Para ilustrar la búsqueda del holandés de un nuevo lenguaje (que se plasmó en los manifiestos neoplasticistas de los años 1917,1918,1919 y 1921 en la revista De Stijl -El Estilo-, órgano del movimiento del mismo nombre fundado por Piet y Theo van Doesburg en 1917) os traigo dos de sus obras: la primera refleja los inicios del pintor antes de interesarse por el cubismo analítico. La segunda es una buena muestra de los óptimos resultados de la búsqueda de nuestro particular "holandés errante".

"Molino", 1906

"Tableau",1921

Algo tendrán esos cuadraditos de colores cuando tanta influencia tienen, y si no ved una muestra:

Vestido del diseñador Yves Saint Laurent , 1965

Casa en Gante, Bélgica.

Más sobre Mondrian:
Un juego para emular al pintor: http://www.compositionwithjavascript.com/

domingo, 15 de noviembre de 2009

UNA CIUDAD DE COLORES


Al entrar en muchas de nuestras ciudades atravesamos los barrios periféricos que, en la mayoría de los casos, se caracterizan por sus altas y grises torres de pisos. Es indudable el efecto que tiene el color en nuestra apreciación de la realidad que nos rodea. Eso es lo que debieron pensar los ciudadanos de Ramenskoye, una ciudad rusa situada a unos 50 km al sur de Moscú, al tomar consciencia de lo anodinos que eran sus severos bloques de viviendas de factura soviética. Así que decidieron "dar un vuelco" a su paisaje urbano gracias a, simplemente, una nueva capa de pintura. Os traigo unas cuantas fotografías del aspecto actual de la ciudad:







domingo, 25 de octubre de 2009

EL TRONO DEL REY


Hace unos años, recorriendo los interminables pasillos de un gran centro comercial sevillano, me encontré con dos ejemplares de la famosísima silla Barcelona diseñados por el no menos famoso arquitecto Ludwing Mies van der Rohe (1886-1969) en colaboración con la diseñadora Lilly Reich. Las dos sillas (según el diccionario no son sillones al carecer de brazos) estaban acompañadas de un taburete del mismo diseño que -tapizado en blanco- hacía juego con una de ellas, la otra era igual a la imagen que encabeza la entrada. Aunque conocía la historia de tan sigular diseño, un auténtico "icono" del siglo XX, me extrañó mucho verlo rodeado de muebles de dudoso diseño de recargadas maderas brillantes e inalcanzable presupuesto. Recuerdo que pensé que bien se podía emplear la famosa frase del crítico de arte Louis Vauxcelles (1870-1945) del Salón de Otoño de 1905, que -al ver las obras de Matisse, Derain, Vlaminck o Camoin rodeando a una escutura de corte renacentista- exclamó: "¡Donatello entre las fieras!", de ahí el término fauvista derivación de fauves, fieras en francés. En esta ocasión, las fieras eran verdaderas y no creo que inicien ningún movimiento artístico. De todas formas, gracias al "hallazgo" pude comprobar lo confortable que es.

La silla Barcelona es, junto al sillón Wassily de Marcel Breuer, quizá el mueble más famoso de todos los diseñados en el s. XX. Se creó como único mobiliario para el Pabellón Alemán de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929. El Pabellón es un auténtico "manifiesto" de las ideas constructivas del arquitecto alemán que sería el último director de la Bauhaus (concretamente desde 1930 hasta 1933) hasta que los nazis cerraran la escuela acusándola de "peligrosa plaga antialemana" y de "bolchevismo cultural". Nada que ver con el Pabellón alemán para la Exposición Internacional de París de 1937 del -entre otras muchas y horribles cosas-arquitecto nazi por excelencia: Albert Speer.

Pabellón de Alemania en la Exposición Internacional de París de 1937

Volviendo a las postrimerías de la República de Weimar, nuestro Mies recibe el encargo de la construcción del pabellón un año antes de encargarse de la dirección de la Bauhaus. El proyecto se realiza para la construcción de un edificio, en principio, protocolario destinado a recepciones oficiales de las autoridades alemanas. Las dos flamantes sillas Barcelona del pabellón estaban destinadas al rey Alfonso XIII y su esposa, Victoria Eugenia. Pero el edificio es, en sí, la gran aportación alemana a una exposición dedicada a la industria, al deporte y al arte. Aparte de nuestra protagonista, el pabellón contaba con una escultura del escultor alemán Georg Kolbe: La mañana.

El Pabellón original de 1929



El espacio del pequeño pabellón, cuidadosamente emplazado, se concibe de una forma nueva dentro de la organización geométrica. Se relacionan espacios cubiertos y abiertos al cielo como parte de un espacio total. Sobre ocho pilares cruciformes cromados se alza la cubierta plana del espacio principal. La articulación del espacio se logra mediante el inteligente uso de paredes de cristal y aplacados de piedra natural, formando estrechos corredores laterales que comunican el espacio principal cubierto a dos patios, principal y secundario, con estanques. Según Werner Müller y Gunther Vogel (Atlas de arquitectura, vol.2. Del Románico a la actualidad. Ed. Alianza,1997. pág. 521.): "se origina un juego irracional de superficies verticales y horizontales que no interpenetran y dejan fluir el espacio intermedio. Para el interior y el exterior tiene validez el mismo principio. La masa cerrada ya no existe. La relación del espacio interior con el exterior ya no está determinada por delimitaciones y ejes fijos. El espacio edificado se abre en varios lados y carece casi de dirección, como el espacio natural."


Desmontado al finalizar la Exposición, fue reconstruido en su emplazamiento original por el Ayuntamiento de Barcelona. Oriol Bohigas impulsó la iniciativa en 1980 e Ignasi de Solà-Morales, Cristian Cirici y Fernando Ramos fueron los arquitectos designados para la investigación, el diseño y la dirección de la reconstrucción del Pabellón. Los trabajos se iniciaron en 1983 y el nuevo edificio se inauguró en 1986.

Nuestra silla sigue fabricándose por la empresa Knoll, con las claras especificaciones de Mies y tras un ajuste en el diseño en 1950 para "su fabricación en masa". Particularmente, no creo que existan muchas personas dentro de esa "masa" que puedan pagar los casi 3000 euritos de la versión oficial más económica, aunque siempre se puede recurrir a las réplicas que, desde 600 euros, se pueden encontrar en la red. Aunque tampoco es un precio de "ganga", hay que considerar que no es una silla cualquiera, en palabras de su diseñador al concebirla pensó en "una silla importante, una silla muy elegante y costosa. Tenía que ser monumental. No podía usar simplemente una silla para la cocina". Concretamente, el precio de las dos sillas (por cierto, no eran "oficiales") que os refería al principio fue bajando desde los 3000 euros hasta los 1800, precio por el que vendieron la tapizada en negro hace unas semanas, tanto la tapizada en blanco como su taburete compañero se vendieron el año pasado. Pensé varias veces en comprar una (en cómodos plazos, por supuesto), pero, estando las cosas como están, mejor esperar a que nos toque la lotería...


Página de la Fundación Mies van der Rohe de Barcelona:
http://www.miesbcn.com/

Página de Knoll:
http://www.knoll.com/products/product.jsp?prod_id=577

¿Cómo reconocer una auténtica "silla barcelona"?


http://www.youtube.com/watch?v=lMLOKc-p1M4

Reconstrucción virtual del Pabellón alemán


http://www.youtube.com/watch?v=QuLV_5VgYDk

Una visita al pabellón reconstruido


http://www.youtube.com/watch?v=S_F1uWQu_xw

UNA TRÁGICA PÉRDIDA

  Fue la imagen insignia del aula de plástica del IES Doñana de Almonte (Huelva). Con unas medidas de 2,2 x 1,8 metros dio la bienvenida a c...